Celebramos la vida, de una mujer que
tiene nombre propio en nuestra propia
vida, María Ana Mogas.
Tal día como hoy, hace 183 años, en la
capilla de los santos Cosme y Damián,
resonaban las campanas anunciando
su nacimiento en el Hostal de Lledoner,
en Cataluña.
La tarde no sería igual sin sus
amaneceres abarrotados de
sugerencias y bellezas; la tormenta no
sería igual sin la presunción del arco
iris y su complicidad con la luz; la vida
de muchos de nosotros no sería igual
sin la memoria siempre activa de estas
personas que se han entregado en las
causas más nobles de la humanidad,
como Mª Ana, a quien hoy recordamos
de manera especial…